lunes, 6 de abril de 2015

Regina Coeli


V/. Reina del cielo alégrate; aleluya.

R/. Porque el Señor a quien has merecido llevar; aleluya.

V/. Resucitó según su palabra; aleluya.

R/. Ruega al Señor por nosotros; aleluya.

V/. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

R/. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor; aleluya.

Oración.

Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen.

El canto en latín, tomado del album "Alma Mater" del Papa Benedicto XVI. Sencillamente...¡Impresionante!


El Lunes del Angel


Hoy se celebra en Italia el "Lunes del Angel"lunedì dell’ Angelo- o Pasquetta, como una prolongación de la gran fiesta del Domingo de Resurrección. 

En el evangelio de Marcos se cuenta cómo María Magdalena, María la de Santiago y Salome, entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de una túnica blanca. El Ángel les dijo “No os asustéis. Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado; no está aquí, ha resucitado; mirad el sitio donde lo pusieron. (Cfr Mc 16, 1-8). 

¿Por qué se llama “Lunes del Angel”? San Juan Pablo II lo explicaba:
« ¿Por qué se le llama así? Me parece que es acertado ese nombre: lunes del ángel. Conviene dejar un poco de espacio a este ángel, que dijo desde lo más profundo del sepulcro: Ha resucitado.” Estas palabras eran muy difíciles de pronunciar, de expresar, para una persona humana. También las mujeres que fueron al sepulcro lo encontraron vacío, pero no pudieron decir: Ha resucitado, sólo afirmaron que el sepulcro estaba vacío. El ángel dice más: "no está aquí, ha resucitado".

Esto lo podía decir sólo un ángel, como fue también un ángel quien dijo a María: Concebirás un hijo, que será Hijo de Dios. Ninguna persona humana podía pensar en un Dios-hombre, un Dios que se hace hombre. Debía ser un ángel, enviado por el Padre, el que dijera esto a María». 

A mediodía de este Lunes “del Ángel” el Santo Padre Francisco ha rezado el Regina Coeli, la oración que sustituye el Ángelus en este tiempo pascual, con los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. 

¡Gracias al P. Efraín por las estupendas fotos!



sábado, 4 de abril de 2015

¡¡FELIZ PASCUA!!

Cirio Pascual

He participado esta noche en la Vigilia Pascual junto al Papa. ¡Qué impresionante celebración! 

Los signos: la Basílica a oscuras, la luz, el Aleluya, el Bautismo de los catecúmenos, la Comunión del Cuerpo de Cristo Resucitado, el Regina Coeli...
Basílica en penumbra

El Santo Padre al finalizar la Misa

Fuente Bautismal

"No esta aquí ¡ha resucitado!" dice el ángel a las mujeres.

Que la alegría del Resucitado inunde nuestros corazones. ¡Cristo ha vencido a la muerte! ¡Nos ha traído una nueva vida! No hay lugar para la tristeza.

¡JESUS, VIDA NUESTRA HA RESUCITADO!

Los he encomendado a todos, en el altar...

¡FELIZ PASCUA!

Altar Papal

Plaza de San Pedro esta noche

El Sacerdote en el Triduo Pascual: Vigilia Pascual


La Pascua del Reino de Dios se ha realizado en Jesús: ofrecida y consumida la Cena, “en la noche en que fue traicionado”; inmolada sobre el Calvario el Viernes Santo, cuando “la tierra se quedó a oscuras”, una vez más de noche recibe la consagración de la aprobación divina, en la resurrección de Cristo Señor: por Juan sabemos que María de Magdala se acercó al sepulcro “mientras estaba aún oscuro”; por tanto, sucedió en las últimas horas de la noche tras el sábado pascual. 

El sacerdote, desde el inicio de la Vigilia, lleva las vestiduras de color blanco como para la Misa. Bendice el fuego y enciende el cirio pascual al nuevo fuego, si procede, tras haber clavado, como en la liturgia antigua, una cruz. Después traza sobre el lado vertical de la cruz la letra griega alfa y debajo, en cambio, la letra omega; entre los brazos de la cruz traza cuatro cifras para indicar el año corriente, diciendo: Cristo ayer y hoy. Después, hecha la incisión de la cruz y los demás signos, puede clavar en el cirio cinco granos de incienso, diciendo: Por medio de sus santas llagas. Después, cantando el Lumen Christi, guía la procesión hacia la iglesia. El sacerdote está a la cabeza del pueblo de los fieles aquí en la tierra, para poderlo guiar al cielo. 

Es es sacerdote el que entona solemnemente el Aleluya. Lo canta tres veces elevando gradualmente el tono de la voz: el pueblo, tras cava vez, lo repite en el mismo tono. 

En la liturgia bautismal, el sacerdote, estando de pie ante la fuente, bendice el agua cantando la oración: Oh Dios, por medio de los signos sacramentales; mientras invoca: Descienda, Padre, sobre este agua, puede meter en ella el cirio pascual, una o tres veces. El significado es profundo: el sacerdote es el órgano fecundador del seno eclesial, simbolizado por la piscina bautismal. Verdaderamente en la persona de Cristo Cabeza engendra hijos que, como padre, fortifica con el crisma y nutre con la Eucaristía. También en razón de estas funciones maritales hacia la Iglesia esposa, el sacerdote no puede sino ser hombre. 

Todo el sentido místico de la Pascua se manifiesta en la identidad sacerdotal, llegando a la plenitud, el plếroma, como dice Oriente. Con él la iniciación sacramental llega al culmen y la vida cristiana el centro. 

Por tanto, el sacerdote, subido con Jesús sobre la cruz el Viernes y bajado a su sepulcro el Sábado Santo, el Domingo de Pascua puede afirmar realmente con la secuencia: “Sabemos que Cristo verdaderamente ha resucitado de entre los muertos”.

El AMOR esta en silencio



El Rey duerme. La tierra -la creación entera- aguarda. Parece que todo ha terminado. 

Pero espera un poco, esta noche todo tendrá sentido. Busca una vigilia Pascual y lo entenderás todo: el Amor vencerá todas las muertes, y experimentarás que Cristo está VIVO.

viernes, 3 de abril de 2015

El Sacerdote en el Triduo Pascual: Viernes Santo


El Viernes Santo in Passione Domini, el sacerdote está llamado a subir al Calvario. A las tres de la tarde, o poco más tarde, tiene lugar la celebración de la Pasión del Señor, en tres momentos: la Palabra, la Cruz, la Comunión. 

Se dirige en procesión y en silencio al altar. Tras haber reverenciado el altar, que representa a Cristo en la austera desnudez del Calvario, se postra en tierra: es la proskýnesis-abajamiento-, como en el día de la ordenación. Así expresa la convicción de no ser nada ante la Majestad divina, y el arrepentimiento de haberse atrevido a medirse, por medio del pecado, con el Omnipotente. Como el Hijo que se anuló a sí mismo, el sacerdote reconoce su nada, y tiene inicio su mediación sacerdotal entre Dios y el pueblo, que culmina en la oración universal solemne. 

Después tiene lugar la ostensión y la adoración de la Santa Cruz: el sacerdote va hacia el altar con los diáconos y allí, estando en pie, la recibe y la descubre en tres momentos sucesivos, o la muestra ya descubierta, e invita cada vez a los fieles a la adoración con las palabras: Mirad el árbol de la Cruz. En su descarnada solemnidad, aquí, en el corazón del año litúrgico, la tradición ha resistido tenazmente más que en otros momentos del año. El sacerdote, tras haber depositado la casulla, si es posible con los pies descalzos, se acerca el primero a la Cruz, se arrodilla ante ella y la besa. 

La teología católica no teme dar aquí a la palabra adoración su verdadero significado. La verdadera Cruz, bañada con la sangre del Redentor se hace, por así decirlo, una sola cosa con Cristo y recibe la adoración. Por ello, postrándonos ante el sagrado leño, nos dirigimos al Señor: “Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo”.

jueves, 2 de abril de 2015

¡FELIZ DIA SACERDOTAL!

Esta mañana al terminar la Misa con el P. Efra,
el fotógrafo oficial

Cerca de mil seiscientos sacerdotes hemos concelebrado hoy en la Misa Crismal –y la bendición de los Santos Óleos- junto al Santo Padre. Ha sido una solemne eucaristía, en la que hemos renovado nuestra entrega, nuestras promesas sacerdotales, las que le hicimos a Dios el día de nuestra ordenación.  

En la homilía -que recomiendo leerla completa- nos recordó el “cansancio” de los sacerdotes: «Tengamos bien presente que una clave de la fecundidad sacerdotal está en el modo como descansamos y en cómo sentimos que el Señor trata nuestro cansancio»
Durante la homilía

«Este cansancio en medio de nuestra actividad suele ser una gracia que está al alcance de la mano de todos nosotros, sacerdotes (cf. ibíd., 279). iQué bueno es esto: la gente ama, quiere y necesita a sus pastores! El pueblo fiel no nos deja sin tarea directa, salvo que uno se esconda en una oficina o ande por la ciudad en un auto con vidrios polarizados. Y este cansancio es bueno, es un cansancio sano. 
Bendicón del Crisma

Los sacerdotes concelebrantes


Es el cansancio del sacerdote con olor a oveja..., pero con la sonrisa de papá que contempla a sus hijos o a sus nietos pequeños. Somos los amigos del Novio, esa es nuestra alegría. Si Jesús está pastoreando en medio de nosotros, no podemos ser pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos. Olor a oveja y sonrisa de padres... Sí, bien cansados, pero con la alegría de los que escuchan a su Señor decir: “Vengan a mí, benditos de mi Padre “(Mt 25,34)». 



De izquierda a derecha:el P. Bernardo, P. Pablo y P. Jesús 

FELIZ DIA SACERDOTAL! LOS HEMOS ENCOMENDADO A TODOS