miércoles, 22 de abril de 2015

86,400 oportunidades para decir...Gracias, Señor!



El "hoy" es un regalo. Disfrutar cada momento, agradecer por todo lo que tenemos: alegrías, penas, bendiciones, dolor, familia, amigos...A pesar de tantas cosas que pueden suceder en nuestra vida, Dios siempre está.

Dios nos concede un "hoy". Cada segundo de este día es una oportunidad para hacer el bien, para amar más a Dios, para decir un "te quiero" sincero.

Convirtamos cada segundo en un momento eterno diciendo: ¡GRACIAS, SEÑOR!


martes, 21 de abril de 2015

Una Noche Inolvidable

En la cena

Una extraordinaria noche de primavera, una suculenta cena, recuerdos, anécdotas, risas...el helado!

Gracias por la visita Mons. Gonzalo y una felicitación especial por el encuentro en la  Audiencia privada con el Papa. 

Personalmente le agradezco la cercanía, especialmente en estos momentos por los que estoy pasando. Me he sentido muy confortado. Anoche, una "serata indimenticabile" -una noche inolvidable-...y gracias por el brindis!

Las fotos hablan por sí solas....
Encuentro con el Santo Padre

Frente a la Universidad Gregoriana, la comunidad Romano-Sololateca

Durante la "sesión de fotografías"




El helado!

Il Gelatto!

En la Plaza Navona



domingo, 19 de abril de 2015

Noticias alentadoras


Después de unos meses intensos de tratamiento, a estas alturas, las previsiones son buenas, gracias a Dios. 

Desde enero los médicos me hablaban que la mejor solución para el tratamiento sería el trasplante de médula ósea. Una intervención un poco compleja, pero realizable aquí en Italia. Consiste fundamentalmente en el trasplante de las células estaminales –también llamadas células madres- que son las que generan los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Esto significaría prácticamente la regeneración de la sangre. Gracias a Dios, hace un par de semanas me han avisado que se han encontrado dos donantes de médula ósea. Ahora se están haciendo las pruebas necesarias y, según las previsiones, el trasplante se realizará en un mes o mes y medio. 

Mientras tanto, estoy realizando diversos exámenes –requisito necesario- del corazón, pulmones, del cerebro, etc. Para estar a punto. 

Quisiera pedirles que continúen rezando y encomendándome. Estas últimas semanas me he sentido bien físicamente y eso ha hecho posible que haya retomado la vida normal. Gracias a todos los que con sus oraciones y sus mensajes, llamadas, Whatsapp, Facebook, Twiter y por este blog, han seguido la evolución de todo y han pedido por mí. 

En unas semanas volveremos a la carga con el tratamiento. 

Jamás perdamos la alegría –la verdadera, la auténtica, la que tiene raíz en forma de cruz-, esa que nadie nos podrá quitar.

jueves, 16 de abril de 2015

¡Gracias por la visita queridos amigos!


Después de unos días de estancia en la Ciudad Eterna, han partido el P. Pedro y el P. Yovany. Fueron jornadas estupendas que aprovecharon para conocer algunos lugares emblemáticos, como peregrinos acudir a cada una de las Basílicas Papales y compartir, con los que vivimos aquí, momentos agradables.

Gracias por traernos noticias y saludos de tantos amigos. Esperamos volvernos a ver pronto.

¡Buen retorno a casa!

¡A presto!







lunes, 13 de abril de 2015

¿Cuál es el momento en que nos volvemos amigos?



"Las verdaderas amistades nunca se saben cuando empiezan, simplemente se descubren o se excava en el tiempo que se han pasado juntos..."

En la era de las redes sociales, no dejemos de frecuentar el trato personal...

domingo, 12 de abril de 2015

Miserias


Había un pobre clérigo, a quien pesaban mucho sus defectos y quizá no le faltaban motivos. Todos los días debía trasladar el Santísimo y exponerlo en la Custodia de su convento; pero andaba siempre con escrúpulos.

Hasta que un día su Superior, intuyendo las dudas de su corazón, le llamó y le dijo:

-¿Tienes muchas miserias?, ¿muchas?, ¿y muy grandes? Pues reúnelas y colócalas todas debajo de la Custodia, y verás qué alto queda Jesucristo.


Nuestras miserias -esos obstáculos que aparecen en nuestro camino- dejémolas a los pies del Señor, para que Él las cure, las transforme. La misericordia de Dios es inagotable...

¿Por qué hoy un Jubileo de la Misericordia?


El Santo Padre respondió a esta pregunta ayer durante la homilía de las primeras vísperas del Domingo de la Divina Misericordia:

1. Porque la Iglesia, en este momento de grandes cambios históricos, está llamada a ofrecer con mayor intensidad los signos de la presencia y de la cercanía de Dios 

2. Para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre 

3. Para mantener vivo el deseo de saber descubrir los muchos signos de la ternura que Dios ofrece al mundo entero y sobre todo a cuantos sufren, se encuentran solos y abandonados, y también sin esperanza de ser perdonados y sentirse amados por el Padre 

4. Para sentir intensamente dentro de nosotros la alegría de haber sido encontrados por Jesús, que, como Buen Pastor, ha venido a buscarnos porque estábamos perdidos 

5. Para percibir el calor de su amor cuando nos carga sobre sus hombros para llevarnos de nuevo a la casa del Padre 

6. Para ser tocados por el Señor Jesús y transformados por su misericordia, para convertirnos también nosotros en testigos de misericordia. 

Para esto es el Jubileo: porque este es el tiempo de la misericordia. Es el tiempo favorable para curar las heridas, para no cansarnos de buscar a cuantos esperan ver y tocar con la mano los signos de la cercanía de Dios, para ofrecer a todos el camino del perdón y de la reconciliación

Adornando -ayer- la Puerta Santa, poco antes del rito de
convocación del Jubileo Extraordinario