viernes, 6 de marzo de 2015

En casa


Lo importante es caminar. Se nos puede hacer largo el camino o nos podemos cansar, pero la consigna es siempre avanzar. La perseverancia da el premio, nos lleva a la meta. 

Ha culminado otra etapa más en este camino. Tengo que decir que esta vez ha ido muchísimo mejor que las otras veces. Al final, fueron nueve días internado en el hospital, intensos, eso sí, pero sin ninguna complicación. 

Ahora ya en casa y como es normal estos días serán de reposo y recuperación. Nada mejor que estar en casa –la cama y la almohada conocidas-, los amigos –el ambiente familiar- pero, sobre todo, otra vez celebrar la Santa Misa. 

Agradezco a todos por acompañarme estos días. Me “advirtieron” que en unas semanas volveré a otro ciclo. Pero, ya llegará. 

El Señor cumplió su promesa, de volvernos a ver pronto. Él no defrauda.

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